Qué ver y dónde comer en San Fernando

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La ciudad de San Fernando se encuentra enclavada en el corazón de la Bahía de Cádiz. Está comunicada con Cádiz a través de una lengua de tierra de unos 8 kilómetros y al resto de la península por el Puente Zuazo. La Isla de León, como popularmente se la conoce, es un lugar de ensueño para el visitante por su buen clima, su playa natural y el carácter extrovertido y hospitalario de sus habitantes. En definitiva, una ciudad histórica en el corazón de la Bahía de Cádiz.

San Fernando, o como también se la conoce, «La Isla de León«, denominada así en honor a sus antiguos dueños, los Ponce de León, ha tenido importancia desde tiempos arcanos, pasando por los fenicios y los Borbones, los cuales le dan el titulo de Villa Real y sede de la armada, naciendo así su relación estrecha con el ejercito de marina.

¿Qué ver en San Fernando?

Razón más que de peso, y seguro conocida por todos, en San Fernando, se constituyeron Las Cortes de Cádiz en 1810, convirtiéndose la Isla de León en capital del estado. Así que, si visitas Cádiz, no puedes despedirte de la provincia gaditana sin visitar esta ciudad y el Real Teatro de las Cortes.

Teatro de las Cortes

Una de las curiosidades que esconde San Fernando es que desde ella se marca la hora oficial para toda España. Pues no puedes pasar por esta localidad sin conocer el Observatorio de Marina y contemplar su museo.

Observatorio de Marina

¿Dónde comer en San Fernando?

San Fernando, tierra de esteros que se inundan con el agua del mar y lo rodean. Su cocina es una de las más marineras y peculiares de la provincia. Cañaillas, camarones, bienmesabe, lenguados, lisas. Sabores que quedarán en su paladar para siempre.

  • Para empezar el día… un buen desayuno

Para poder visitar todos los planes que hemos mencionado anteriormente, no podemos dejar pasar el empezar el día con energía. Por eso en Café Bar Churrería El 44 situado en pleno centro puedes elegir entre tomarte unos buenos churros en su terraza o que te los lleven a casa.

Churrería 44 

  • Pa’ comer

Para empezar visitar la calle Ancha, en pleno centro, y el puesto de Antonio es una de las visitas obligadas. Fríen las patatas a la vista del público. Pasear por el centro comiéndoselas es un placer para media mañana. Por otro lado, a los isleños les encanta reunirse al mediodía a tomar una cerveza en la Plaza del Rey, junto al Ayuntamiento. El bar La Gran Vía pone la cerveza y en unos puestos ambulantes se pueden comprar camarones cocidos o algún otro marisco como las bocas de cangrejo, producto típico de la ciudad.

La Venta Vargas fue uno de los primeros sitios donde se dio a conocer el mítico cantaor flamenco Camarón de la Isla. Allí, las papas aliñás o las tortillitas de camarones son la especialidad de la casa.

Venta de Vargas

San Fernando es la ciudad de las freidoras. Los más conocidos El Deán, El Nazareno o Virgen del Carmen. En los tres bordan el bienmesabe, unas rodajas de pescado, cazón, que se introducen en una salmuera de vinagre, ajo y comino y luego se fríe. Se sirve en cartuchos de papel. Una experiencia gastronómica que hay que vivir.

El Deán

Virgen del Carmen

Y como buen sitio donde comer camarones y pescado frito está La Marisma en el barrio de Gallineras, desde donde casi se huelen los cercanos esteros. Sus frituras de urta, de róbalos, de doradas tienen el punto difícil de crujientes por fuera y jugosas por dentro. Imprescindible empezar por unos camarones de porreo fritos y seguir con el guiso marinero del día. También recomendables otras opciones como Los Tarantos o el Asador de La Isla, especializado en carnes y bacalao.

La Marisma

Los Tarantos

El Asador de la Isla

  • Y para terminar… El postre estrella

No olvides probar los dulces de toda la vida en La Mallorquina en Calle Real. Se pueden tomar en la terraza, situada en pleno centro, o dentro del local. Abierto todos los días del año para poder endulzar tu vida en cualquier momento.

 




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